Ambientación y reglas de creación de niños cazadores

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Ambientación y reglas de creación de niños cazadores

Mensaje  [^YOKO^] el Jue Jul 23, 2015 3:45 am



NIÑOS CAZADORES



"¡Déjame salir!"

El leve quejido acompañaba los suaves puñetazos de Georgia contra las puertas del armario de la cocina. La niña empujó a un lado las latas de comida que se le clavaban en el cuerpo, pero eso no servía de mucho en el armario abarrotado. Golpear con los puños contra las puertas tampoco sirvió de nada; habían deslizado un par de tenazas resistentes en las manillas de la puerta, bloqueando fuertemente el pequeño compartimento.

La extraña mujer que había encerrado a Georgia en el armarlo vociferaba mientras vaciaba cajones y estanterías en busca de algo escondido, Eric y Mary, los padres de Georgia, evidentemente se habían resistido a dejar entrar a una mujer a su hogar armada con una hoz. Estaban tirados en el suelo, muertos. Georgia todavía no lo sabía.

Sin embargo, el hermano de Georgia, Henry, si lo sabía, acurrucado detrás de la puerta de la cocina. El horno seguía encendido, con un asado dentro. Apretando la espalda contra la puerta, Henry se limpiaba las lágrimas de los ojos, que no le dejaban ver. Papá y Mamá estaban muertos Si no hacía algo, Georgia sería la siguiente.

Henry luchó contra su debilidad y se levantó despacio. Poniéndose la capucha de la chaqueta, pasó tranquilamente al lado de la extraña mujer, que le vio pero no le prestó atención. Siguió buscando lo que fuese que quería. Henry, de puntillas, le susurró a Georgia, "apártate de las puertas". Ella lo hizo, y Henry agarró una lata de spray de cocina de la encimera y abrió la puerta del horno. La lata traqueteó dentro del Horno mientras Henry huía de la cocina.


Algunos niños pasan sus días perdidos en ensoñaciones de valerosos guerreros que luchan contra bestias temibles. Pero para toros, esa ensoñación es demasiado real. El valiente caballero nunca ver a sus amigos destrozados mientras él está indefenso, incapaz de prevenirlo. Un portero no detiene al valeroso caballero al perseguir a un monstruo. Y, por lo menos, el caballero tiene la oportunidad de crecer antes de enfrentarse al gran villano. El cazador no.

Los datos demográficos de los cazadores son casi imposibles de analizar, debido al pequeño número de imbuidos y su formación dispar. Aparte de los reclutamientos en hunter-net, los cazadores no tienen ninguna capacidad para comprender cómo va la caza, o quién exactamente está de su parte. La propia hunter-net da la impresión de que no hay cazadores pre-adolescentes en absoluto. Si alguno de los que escriben fuesen niños, tendrían que dar un paso adelante y declararlo.

Sin embargo, a los Mensajeros no les importan las edades. Cualquiera, adulto o no, que pueda ser un buen cazador (por razones que incluso los propios imbuidos no comprenden) puede recibir la llamada. Después de todo, los niños tal vez representan la condición del cazador mejor que ningún otro grupo. Cuando los cazadores discuten los sentimientos de indefensión, de no ser tomados en serio, y de no poder comprender realmente nada de lo que les rodea, les vendría bien pararse a considerar la posición de un niño, que debe enfrentarse a esos sentimientos incluso en su vida normal.

Interpretar a un niño puede ser un desafío, que acentúa tanto la habilidad de interpretación para representar una mentalidad diferente, como la habilidad de juego para encontrar soluciones a los problemas con un cuerpo más pequeño y menos dotado. Los niños pueden entrar en la caza son los prejuicios que acompañan a la madurez de un adulto. Pueden demostrar una increíble simpatía por un monstruo, o pueden sorprender por su dureza. El hecho de que puedan ser imbuidos representa una imparcialidad abrumadora (algunos incluso lo llamarían insensibilidad) por parte de los Mensajeros en su búsqueda de héroes.

Los niños, en otras palabras, son estupendo material para una historia.



INTERPRETAR UN PJ CRÍO
Como piensa un niño (y consejos para interpretar a uno)

Los niños piensan de manera distinta a los adultos. Sus sentidos son diferentes, y perciben el mundo de maneras enormemente distintas a las de una persona mayor, o incluso a las de niños de otras edades. Jean Piaget, un psicólogo infantil, investigó en particular la cuestión de la cognición entre niños. Descubrió que el desarrollo mental de los niños pasaba por varias fases: Sensorial-motriz (0-2), Pre-operacional (2-7), Operacional concreta (8-11) y Operacional formal (11-16). Como es poco probable que nadie que lea esto tenga un deseo incontrolado de interpretar a un niño de menos de dos años, nos concentraremos en la fase pre-operacional y las siguientes.

Los niños piensan de manera distinta a los adultos. Sus sentidos son diferentes, y perciben el mundo de maneras enormemente distintas a las de una persona mayor, o incluso a las de niños de otras edades. Jean Piaget, un psicólogo infantil, investigó en particular la cuestión de la cognición entre niños. Descubrió que el desarrollo mental de los niños pasaba por varias fases: Sensorial-motriz (0-2), Pre-operacional (2-7), Operacional concreta (8-11) y Operacional formal (11-16). Como es poco probable que nadie que lea esto tenga un deseo incontrolado de interpretar a un niño de menos de dos años, nos concentraremos en la fase pre-operacional y las siguientes.



FASE PRE-OPERACIONAL (2-7 Años)

Los padres a menudo gritan desesperados a sus niños: “Crees que el mundo gira a tu alrededor, ¿no?". Para un niño en la fase preoperacional, esto es aparentemente cierto, al menos a su manera de ver las cosas. Los niños, en esta fase son egocéntricos, lo que no significa que sean necesariamente egoístas (aunque algunos lo son), sino simplemente que no son capaces de comprender el mundo desde la perspectiva de otra persona. Para un niño en esta fase, todo el mundo piensa como él. ¿Por qué no habría de hacerlo?

Sin embargo, esto no significa que el niño pre-operacional no esté interesado en otras cosas más que en él mismo. Más bien, los niños que se encuentran en esta fase son curiosos hasta el punto de correr peligro. Sin embargo, un niño sólo ve las cosas desde su punto de vista. Si ve algo nuevo, su primera reacción es inventar una explicación para ello, más que ir en busca de alguien que lo entienda. Incluso las cosas que asustarían a un adulto al ser puramente inusuales, como los monstruos o los Mensajeros, no impresionarían a un niño de unos cinco años, porque casi no tendría tiempo para codificar lo que son, de todas formas. Lo que es más, un niño que se encuentre en esta etapa, todavía no comprendería las relaciones entre objetos o acciones similares, incluso en situaciones que parecerían evidentes a un adulto. Si a un niño de cinco años se le dice que se tarda 15 minutos en llegar al búnker de su grupo de cazadores, no se dará cuenta que también se tarda 15 minutos en volver.

En esta etapa, los niños también suelen tener dificultades con símbolos y números complicados. Tienden a concentrarse sólo en ciertos rasgos para excluir otros. Por ejemplo, si un niño pequeño intenta dibujar un cuadrado, a menudo termina haciendo un círculo.Al concentrarse en dibujar un objeto cerrado, se olvida de los ángulos. Curiosamente, los niños de esta edad no parecen tener problemas para dibujar los símbolos del código de cazador. Es igualmente curioso el hecho de que un niño cazador que pueda confundir un círculo con un óvalo no tenga problemas para distinguir entre los signos del código de cazador de "imbuido" y "protegido", a pesar del parecido entre ambos.

Otras dificultades durante esta fase son la comprensión de los números, de la distancia y del tiempo. Un niño puede ver un coche acercarse por el camino, pero seguirá comenzando a cruzar, ya que todavía no comprende que el coche no va a estar siempre en su emplazamiento actual. Del mismo modo, un niño todavía no comprende la preservación matemática: puede ver a su padre cortar una salchicha en pedazos y convencerse de que ahora tiene más en el plato, porque la comida parece ocupar más espacio.

CONSEJOS DE INTERPRETACIÓN:Al interpretar a un niño de esta edad, mantén tu curiosidad al máximo. Aunque los niños pueden ser tímidos, extrovertidos, reservados o sociables, todos muestran un intenso interés por lo que les rodea. Mira a un niño que se aferra a la falda de su madre. A no ser que te dirijas a él, no para de mirar de un lado a otro constantemente. Puedes ser también muy confiado. Los niños no sólo ven las cosas de un modo muy egocéntrico, sino que comprenden las reglas de un modo igualmente egocéntrico. Haces lo que haces porque es bueno hacerlo, y todo el mundo debería hacer lo mismo que tú porque también es bueno.
Respecto a la caza, la violencia extrema a menudo es otra cosa sobre la que tener curiosidad. Las conexiones entre la acción y la reacción, entre acto y consecuencia, todavía no se han determinado en tu mente. El éxito inicial de un niño imbuido de primer curso al usar Atraviesa contra un monstruo puede llevarle a intentar recrearlo contra el abusón de su clase. Y a no ser que otro cazador (¿Un profesor? ¿Una niñera? ¿Un pariente?) te enseñe la importancia de mantener el secreto, lo más probable es que te consideren... imaginativo, cuando menos. Sin embargo, a la mayoría de los niños preoperativos se les presume un problema con la verdad: separarla de las mentiras, de sí mismos y de los sueños; y así en adelante. Si tienes suerte, la mayoría de la gente creerá que tus elaboradas historias sobre "huir de los muertos" se refieren a algún juego infantil.



FASE OPERACIONAL CONCRETA (0-11 Años)

En muchos aspectos, el llamado "mundo de sueños" en que se supone que viven los niños implica una falta de comprensión de los símbolos. Por ejemplo, aunque un niño pequeño puede ser capaz de recitar números, todavía no comprende que son simplemente símbolos para agrupar u ordenar objetos. El niño de la fase operativa completa está comenzando a aprehender los símbolos que dan forma a nuestra idea del mundo, y se dirige hacia una comprensión adulta de la realidad.

Los niños de esta edad comienzan a desarrollar la habilidad de interiorizar sus acciones. Por ejemplo, aunque un niño de la fase pre-operativa pueda ser capaz de recordar el camino de su casa al cineplex (o la guarida del monstruo), no sería capaz de describirlo más tarde. Necesita estar allí, usar la evidencia física del camino para saber por dónde ir. Sin embargo, el niño mayor es capaz de recorrer mentalmente el camino o dibujar un mapa de cómo llegar. Dicho esto, el niño pequeño seguirá comprometido a la idea de las situaciones reales, palpables. El pensamiento más abstracto elude al niño de la fase operativa completa, como el discutir formas de llegar más rápido al cine.
En esta fase emerge asimismo una comprensión más equilibrada de los objetos y los números. Si cortas una salchicha en el plato de un niño de la fase operativa completa, reconocerá que sigue siendo una sola salchicha. Del mismo modo, es capaz de categorizar objetos, e incluso clasificarlos según sus características físicas (“Esos monstruos tenían más carne podrida, y los otros menos, pero los que vimos en el bosque no tenían ninguna").

Tal vez la diferencia principal en el modo de pensar de este niño en comparación con los adultos sea cierta rigidez de pensamiento. Aunque un niño de esta edad puede darse cuenta de que las llamas parecen ir muy bien contra los zombis e incluso considere por qué, no se planteará qué otros trucos podrían funcionar bien basándose en eso que ya sabe.

Moralmente, su actitud es parecida. Aunque ya no opera impulsado totalmente por su instinto, con un código moral egocéntrico y siguiendo normas impuestas por otros (como los adultos), no comienza a considerar por qué se imponen esas reglas o si son justas. Entre los niños, hay más imbuidos jueces en esta fase de desarrollo que en ninguna otra.


CONSEJOS DE INTERPRETACIÓN: Los niños de esta edad siguen siendo tan egocéntricos como cualquier niño pequeño, así que muéstralo en tus acciones y motivaciones. Puede que comprendas que un amigo está triste e intentes ayudarle, pero no se te ocurrirá considerar por qué está triste. Lentamente irás comprendiendo los deberes, las responsabilidades y el trabajo en equipo, pero todavía no te planteas los motivos de la existencia de éstos. Al dudar, tómate las cosas de forma totalmente literal.

La respuesta de un niño al ser imbuido en esta fase puede ser casi surrealista. La costumbre de los Mensajeros de usar mensajes crípticos puede chocar con la interpretación más que literal que haga un niño de ellos, y esto dará resultados extraños. Los matices morales pueden producir una disensión emocional extrema a esta edad. Puede que creas que los monstruos son naturalmente "malos", por lo que el hecho de que un cazador persiga a otro (o a ti) por algún método de detener a una criatura algo menos respetuoso para con la seguridad pública, puede provocar en ti desde una agresión confusa hasta un trastorno mental temporal.



FASE OPERACIONAL NORMAL (11-16 Años)

Llegado a esta fase, el pensamiento de un niño es algo distinto estructural mente que el de un adulto. La habilidad para sopesar racionalmente las evidencias físicas se extiende al juicio de los pensamientos, y a otros razonamientos. Un niño de esta edad puede discutir la lógica de alguien más que su evidencia. El tiempo y el espacio cobran pleno significado como conceptos. La moralidad se vuelve algo más parecida a la de un adulto, las reglas existen con un propósito, y se pueden violar en determinadas circunstancias.

Nada de esto significa que el niño de repente quede igualado a cualquier adulto. Los niños de esta edad siguen aprendiendo cosas nuevas diariamente, y todavía tienen poca experiencia vital. Sin embargo, los sistemas que usa un adolescente para procesar información nueva ahora quedan fijados para el resto de su vida.
Los niños de esta edad desarrollan la habilidad de representar el mundo a través de los ojos de otra persona. Como resultado, los niños que han sido imbuidos a edades más tempranas, a menudo adquieren una profunda tristeza al comenzar a ver lo que se han perdido al dedicarse a la caza. La depresión es un enemigo fuerte y activo en esta situación.

CONSEJOS DE INTERPRETACIÓN: Resiste la tentación de convertirte en un "pequeño adulto" a esta edad. Eres un adulto intelectualmente, pero todavía eres emocionalmente vulnerable como cualquier niño (confundido por los que son mayores que tú, intentando hacer los saltos de lógica necesarios para rellenar los agujeros de tus conocimientos, y asumiendo el desarrollo de la sexualidad), especialmente al principio de la franja de edad. Estás entrando en la adolescencia, con toda su confusión, idealismo y cambio constante. Mientras tanto, en el frente intelectual, esta fase es de transición social. Los adultos comienzan a cargarte con responsabilidades adultas, pero todavía te tratan con el mismo respeto que a un niño -limitado- lo cual es siempre una situación irritante.

El hecho de que hayas sido imbuido recientemente, significa que no has tenido una oportunidad de crecer con la caza, cuyos numerosos peligros implican que pocos cazadores jóvenes sobreviven para poder crecer. Si eres una de esas excepciones, recuerda que los adolescentes normales se enfrentan diariamente a sentimientos de envidia inadaptación, deseo inexplicable y agonía exagerada. Te enfrentas a todo eso y a una vida secreta brutal. ¿Qué te impulsa a seguir? ¿Cómo es tu familia, y lo saben? Si es así, ¿cómo te ayudan y te entorpecen? (como gente normal cercana a un imbuido, es probable que hagan ambas cosas). Y si todavía no te has escapado de casa, ¿qué te lo impide?
Responde a las nuevas responsabilidades que afrontes con una actitud infantil y lo bordarás.



CRÍOS CAZADORES POR VIRTUDES

CELO: El Celo parece ser la virtud primaria más corriente entre los niños. Los Celotes no son necesariamente simples, pero las acciones que se derivan del Celo se basan en ideas más sencillas que las de la Misericordia o la Visión. Del mismo modo, los niños no son necesariamente simples, pero tienden a tomarse las cosas por lo que parecen más que los adultos. Especialmente los Defensores son extremadamente corrientes entre los niños, que a menudo tienen fuertes instintos de protección contra amenazas a su familia o sus amigos. Los Vengadores y jueces son algo menos corrientes (especialmente los jueces), pero ambos son tan corrientes como entre los adultos.

Un niño Celote debe ser cuidadoso. Las desventajas de tamaño y capacidades limitan su habilidad para destruir a los monstruos directamente, y muchos encuentran otras formas de dedicarse a la caza. Algunos intentan desentenderse de la caza en sí, ya sea engañando a otros para que lo hagan, o poniendo trampas brutales y mortíferas. Otros adoptan papeles no combativos en la caza, usando su baja visibilidad para convertirse en exploradores e informadores para otros cazadores. Adopten el camino que adopten, los niños Celotes deben encontrar caminos indirectos hacia su objetivo. Estos planes a menudo van más allá de las posibilidades de muchos jóvenes, y los mentores que les ayuden a mejorar sus habilidades en la caza de monstruos son presumiblemente escasos. La tasa de mortalidad entre niños Celotes es tan alta como la de sus homónimos adultos.

MISERICORDIA: A diferencia del Celo, la Misericordia es un concepto que la mayoría de los niños no comprenden inmediatamente, pero irónicamente, es tal vez que mejor preparados para administrar están. Las muchas desventajas que tiene un niño en la caza son irrelevantes para una misión de cura, y muchos niños cazadores adoptan este camino. La mayoría de ellos pertenecen al credo Inocente.

El estereotipo de "niño inocente" está plagado de trampas: los niños no son siempre dulces; muchos de ellos pueden ser sorprendentemente violentos; y el bombardeo de información de la sociedad moderna, su vulnerabilidad a los abusos, y la paranoia provocada por padres demasiado protectores pueden hacer desaparecer la ingenuidad de la infancia. Sin embargo, la postura Inocente hacia los monstruos carece de muchos de los supuestos que poseen los otros credos, y los niños probablemente vean a un monstruo sencillamente como a un monstruo (más que ver a un tigre como un gato grande), sin prejuicios morales añadidos a esa etiqueta. El credo inocente probablemente tenga un mayor porcentaje de niños en sus filas que cualquier otro.

En contraste, los Redentores son escasos entre los niños cazadores. Un Redentor comienza viendo a un monstruo como un ser con defectos al que se debe curar. Aunque los niños pueden tener fuertes instintos cariñosos, pocos niños ven algo y al instante dan por hecho que se debe cambiar. Estos jóvenes Redentores que sí existen, a menudo han crecido con importantes ideales de lo que está bien y mal, y dan por hecho que la violencia es siempre inaceptable. En estos casos, la redención probablemente tenga que darse en los términos del niño, que pueden ser difíciles de cumplir. Más inusuales todavía son los Mártires, aunque los pocos que existen son materia de estudio de infancias terribles. Una mezcla potente de abusos y alineación es necesaria para crear a una corta edad la clase de rencor con uno mismo que poseen los mártires.

Los niños que siguen la Misericordia a menudo se arriesgan menos que los Celotes. A los niños se les asocia por estereotipo con el papel menos peligroso, y es menos probable que un monstruo se vea sobresaltado por un niño que se acerque a él que por un adulto. Sin embargo, si un monstruo de repente se vuelve violento cuando hay un niño cerca, ese niño probablemente acabe muerto. Los sabios niños de la Misericordia usan regularmente el teléfono e Internet para su tarea, protegiéndose así a ellos mismos, y posiblemente creando una apariencia falsa de edad.

VISIÓN: Los seguidores de la Visión son los menos numerosos entre el conjunto de los cazadores, pero entre los niños, son tan corrientes como los Misericordiosos. Los niños Visionarios son tal vez algo nos inusuales que los Defensores e inocentes. Los niños no sólo se introducen en la caza con ideas originales y sin prejuicios, sino que además unos pocos no comprenden por qué se debe tener miedo a los monstruos. Por lo tanto, hacen gala de una curiosidad sin igual por esas extrañas criaturas. Esos niños son escasos (la mayoría tiembla de terror ante la visión de los no muertos), pero un número importante de los que lo hacen se convierten en imbuidos.

Los caminos de la Visión son muy escasos entre los cazadores, y esto sucede también con los niños cazadores. Aunque se puede decir poco sobre niños Descarriados o Ermitaños como regla (probablemente puedas contarlos todos juntos con los dedos de una mano), tiene sentido hacer unas cuantas observaciones. Los niños descarriados suelen categorizarse de un modo muy distinto a los adultos: las acciones que harían que un adulto obtuviese la etiqueta de "psicópata" le procurarían a un niño un tratamiento por falta de atención. Los niños Ermitaños no son proclives a huir totalmente de la humanidad, ya que crecen de los recursos necesarios para hacerlo. En lugar de eso, se convierten en reclusos en sus propios hogares, y rara vez hablan cuando alguien se dirige a ellos, se esconden detrás de sus padres en público y se retiran a sus habitaciones siempre que pueden. Incluso los padres de un niño podrían confundir ese comportamiento con nada más que signos de intensa (y tal vez preocupante) timidez.
Los niños Visionarios siguen su camino de un modo muy parecido al de los demás: siguiendo sus propias reglas. Una preocupación peculiar de muchos niños Visionarios es "¿Qué son los monstruos?". Los niños pasan mucho menos tiempo preguntándose lo que son las cosas (un monstruo es sólo eso, un monstruo), pero pasan mucho tiempo preguntándose lo que hacen las cosas. ¿Por qué hay monstruos? ¿Cuál es su papel en el mundo? Esas son las preguntas que hacen los niños Visionarios.



CREACIÓN DE PJ NIÑOS

Lo único que debería ser diferente en la creación de tu personaje, con respecto a la de un personaje adulto, es el reparto de los puntos. Recuerda, los niños son tan complejos como cualquier adulto, tal vez más. Repasa tus orígenes e historia tan minuciosamente como con cualquier otro personaje. Concéntrate más en tus orígenes que si creases un adulto. Después de todo, tienes que introducir tantos ganchos interesantes como puedas en una historia mucho más corta.

Recuerda también quiénes son los principales centros de atención de un niño. En la vasta mayoría de los casos, lo más importante en la vida de un niño son sus padres. ¿Qué siente hacia ellos? La relación no tiene por qué ser simple o idílica; los niños pueden sentir antipatía hacia sus padres por causas triviales ("Mamá me manda muchas tareas") o traumáticas ("Papá siempre está borracho y Te pega"). Sin embargo, hay muy pocos niños que no quieran a sus padres. Considera la posición de un niño: pequeño, vulnerable y a menudo confundido por un mundo diseñado para gente más grande que él. ¿A quién pueden recurrir en busca de protección? Aparte de sus padres, hay pocas respuestas. Sin embargo, no tengas miedo de incluir amigos íntimos, enemigos, parientes lejanos, hermanos, profesores y la mucha otra gente con la que tiene que tratar regularmente tu personaje. Como cualquier otro cazador, un niño no vive en una urna de cristal. Muestra cómo se relaciona con el mundo y cómo éste se relaciona con él.

Los niños de edades entre 7 y 12 años deberían adoptar los defectos de "Niño" y "Bajo" al crear el personaje, y la mayoría de los niños de menos de 14 años también deberían tener ambos, aunque algunos pre-adolescentes son tan altos como un adulto.


Los niños de menos de 6 años son casos más complicado. El Sistema Narrativo no va muy bien con personajes que están tan por debajo de la estatura media. Incluso un adulto con 1 en Fuerza es más poderoso que cualquier niño tan pequeño. Es probable que sepan mucho menos que el resto de los personajes. Las diferencias son tan grandes que ningún Defecto podría describir con precisión la barrera. Por lo tanto, no existe ningún Defecto o para niños tan pequeños, aunque deberían tomar como normal el de "Niño". Además, acepta sencillamente el hecho de que tu personaje no es tan fuerte como los que le rodean.

Los niños pequeños empiezan con una repartición de atributos de 4/4/3. El Físico debería ser el terciario y no comienzas con un punto automático en Fuerza ni Destreza. Si tienes cero en algún Atributo, eres sencillamente víctima del consumo excesivo de golosinas, y no puedes intentar hacer tiradas con ese Atributo.

Las Habilidades están más recortadas todavía. Un niño pequeño puede ser tan débil y no pensar tan rápida o eficazmente como un adulto, pero al menos los recursos naturales están ahí. Un niño que no es un prodigio no ha tenido la oportunidad de aprender tampoco a un nivel funcional. Lo máximo a lo que pueden aspirar es a unos pocos trucos sencillos aprendidos de sus padres o de los profesores. Por lo tanto, los niños comienzan con sólo 5 puntos en Talentos, 2 en Técnicas y un miserable 1 en Conocimientos.

El Narrador puede permitirte también seleccionar 1 Técnica y dos Conocimientos por ser "familiares" para el personaje. Esta regla opcional no proporciona ningún beneficio mecánico, pero muestra cierta comprensión de un tema. Un niño puede no tener puntos en Informática, pero sabe cómo encender uno y poner un juego. Los Narradores deberían tener en cuenta esta concesión en sus partidas.

Otras áreas se ven limitadas también. Los niños tan jóvenes tienen solo 2 puntos de Trasfondos, aunque el narrador puede permitirles tener unos pocos puntos "asociados", como unos Recursos altos por tener padres ricos. El dinero afecta a tu vida, pero no puedes acceder a él. Trata esos puntos de trasfondo como un añadido para dar sabor a tu personaje, sin efectos en el juego, parecido a las Habilidades "familiares".

De otro modo, comienzas con Convicción, facultades y Virtudes normales, pero con un solo punto de Fuerza de Voluntad.

Finalmente, el Narrador debería tener en cuenta el desarrollo y crecimiento de tu personaje. Aquí no hay sistemas, pero a medida que pasan los años en el juego (si es que esto sucede), el Narrador debería ir otorgándote unos cuantos puntos de Atributos y ocasionalmente alguno de Habilidades para representar el crecimiento de tu personaje. Considera cualquier punto de Atributo que no recibas en la creación del personaje como "en reserva", para entregársete más adelante. Esto mismo vale para los puntos restantes de Habilidad y Fuerza de Voluntad.


RESOLVER EL TENER UN NIÑO EN UN GRUPO DE CAZADORES: Es evidente que un cazador muy joven no será un miembro tan útil dentro de un grupo, e incluso un niño "mayor" seguirá siendo pequeño, débil y menos aceptado socialmente que un cazador adulto. Por lo tanto, ¿por qué se molestarían unos cazadores adultos en cargar con el pequeño cachorro?

Porque, a pesar de las limitaciones de su corta edad, sigue siendo un hecho que el niño es un imbuido. Eso es importante cuando consideras lo escasos que son los escogidos. Ningún cazador está en posición de poder escoger a sus compañeros. Una mano adicional sigue siendo una mano adicional, aunque sea pequeña. Esas manos siguen pudiendo hacer investigaciones con ordenadores, con la instrucción adecuada. Las facultades como Insinúa todavía pueden funcionar por teléfono, y un niño puede usarlas de forma tan eficaz como cualquier otra persona. Con tales ventajas, un niño puede hacer enlaces con (o espiar a) los monstruos para sus amigos. Resumiendo, los niños no deberían salir directamente al combate, pero no hay razón para que no puedan servir como excelentes soldados en el frente doméstico. El hecho de que los Mensajeros hayan escogido a un niño significa que probablemente valga la pena invertir el tiempo necesario en enseñarle a ser útil.

Después de todo, cuando los mensajeros escogen a un niño, por algo será, ¿no?



VENTAJAS Y DESVENTAJAS: Entonces, ¿por qué escogerían los Mensajeros a un niño como cazador? Sin duda, un niño está en desventaja en la caza. Después de todo, son más pequeños y débiles físicamente, víctimas del consumo excesivo de caramelos. A menudo tienen menos coordinación, y la mayoría de las armas de la caza están diseñadas para personas mucho más grandes que la mayoría de los niños; un niño que dispare incluso una pistola pequeña se caerá de espaldas debido al retroceso, eso suponiendo que pueda ni siquiera poner el dedo alrededor del gatillo. Además, a los niños se les suele negar el acceso a lugares "de adultos", como bares y clubes (y ciertas atracciones), y en muchos casos, tienen limitaciones en cuanto a conocimientos (como leer y escribir). ¿Por qué desperdiciar el esfuerzo de imbuir a un niño, cuando un adulto evidentemente puede servir para tus propósitos mucho mejor?

La respuesta es sencilla: porque un adulto a menudo no sirve (no puede servir) a los propósitos de los Mensajeros mejor. Si un niño es excepcional, y a menudo excepcional en cosas que suelen escapar a los adultos (como ser abierto de mente, o valiente o curioso), entonces los Mensajeros reclutan a un niño así por esas razones. E incluso los niños más corrientes poseen varias ventajas sobre los adultos en la caza, como:


CONTRADICCIÓN PLAUSIBLE: La policía irrumpe en una habitación, que está vacía salvo por un muerto y el cazador. No hay presentes armas evidentes. Si el cazador es un adulto, probablemente vaya a la cárcel. Pero si es un niño sale impune, porque nadie puede creer que un niño sea capaz de cometer ese delito. A menudo, esta ceguera se extiende incluso a los monstruos. ¿Quién les preocupa más, un adulto de aspecto nervioso que puede ocultar un arma, o un niño?


LAS FACULTADES: sirven como igualador: La facultad de Penetra de un niño es exactamente igual que la de un adulto. Incluso si tiene menos fuerza física con que impulsarla, los Mensajeros le proporcionan la misma cantidad de "caña" para compensar esa desigualdad. Además un niño probablemente use sus poderes más regularmente. Los niños aprenden que pueden hacer cosas nuevas todo el tiempo. Una facultad no es más que otra cosa nueva. Un adulto, sin embargo, grita "¡joder!", y le da miedo usarla.


LOS NIÑOS NO SON FILÓSOFOS MORALES: Un adulto puede farfullar "Hmmm", o "Eeeh" sobre si está bien o mal matar (o curar, o lo que sea) a un monstruo. Peor aún, pueden sufrir esas dudas obsesivas justo antes de tener la oportunidad de actuar, lo que puede ser fatal. Los niños, como norma general, no hacen eso. Los niños ven el mundo desde una sola perspectiva (la suya), y juzgan basándose en ella. Eso no significa que no titubeen nunca, pero si lo hacen, será por miedo, no porque duden. Si se le da una orden sencilla con una presencia de autoridad, un niño de entre 8 y 11 años a menudo realizará incluso actos atroces sin replicar.




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